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| Si
bien existen muchos profesionales capaces
y responsables, también abundan los profesionales
o seudo profesionales que aprovechan el
desconocimiento y la desesperación del paciente
para someterlos a tratamientos inútiles
y costosos. Enumeraré a continuación algunas
de las prácticas inadecuadas con
las que comúnmente se engaña a los pacientes: |
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Tratamientos
locales.
Existen grupos médicos que prometen soluciones
casi mágicas en una sola consulta. Lo que
hacen estos grupos médicos es informar telefónicamente
acerca de un tratamiento local.
El tratamiento local consiste en la aplicación
de una inyección en el pene. Lo que
se inyecta es una sustancia llamada vaso
activa, que permite lograr una
erección sostenida. Esa es la solución
que en definitiva ofrecen. Cabe destacar
que aplican este tratamiento de manera indiscriminada
a todos los pacientes, independientemente
del problema, sea eyaculación precoz, impotencia,
falta de deseo, etc. Todos entran en la
misma bolsa. Es importante destacar que
utilizo este tipo de aplicaciones en casos
puntuales de impotencia, pero no para alcanzar
el control eyaculatorio. En los casos de
impotencia en los que está indicado, le
informo al paciente de los beneficios y
riesgos de este procedimiento. Afortunadamente,
la ciencia médica realizó importantes adelantos,
y la utilización de este tipo de aplicaciones,
si bien tiene vigencia, es cada vez menos
frecuente. |
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Técnicas
de Desensibilización Progresiva.
Otro tipo de terapia ineficiente y agotadora,
son las llamadas Técnicas de Desensibilización
Progresiva. Estas consisten en la repetición
de ejercicios en los cuales la mujer debe
estimular al hombre hasta que llega a
una situación de inminencia eyaculatoria
y en ese momento cesar de estimularlo
o comprimirle la cabeza del pene provocándole
dolor. Se sostiene que con estos ejercicios
se logrará gradualmente un control eyaculatorio.
Son muchos los pacientes que abandonan
este tipo de terapia porque no ven resultados
o por lo cansador y frustrante que resulta
para la pareja. Sin embargo, muchos profesionales
sostienen que se obtienen buenos resultados. |
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Ejercicios.
Otro tratamiento que se suele indicar a
los pacientes es que realicen ejercicios
contrayendo y relajando los músculos de
la zona pelviana, con la esperanza de que
esos ejercicios realizados con constancia,
mejoraran el control eyaculatorio. Esta
práctica no tiene ningún sustento científico
y resulta absolutamente inútil. |
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Cremas.
La aplicación de cremas con xilocaina
(un anestésico de acción local) logra
anestesiar la zona del pene donde se las
aplica. Esto resulta parcialmente eficaz,
pero tiene dos inconvenientes: la anestesia
que produce torna la relación menos placentera,
y por otro lado, por ser un anestésico
de contacto, anestesia también a la vagina
de la mujer, restándole sensibilidad y
placer a ella. |
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Medicina
alternativa.
Prácticas como la acupuntura o las realizadas
por la llamadas "medicinas alternativas",
lo único que logran por lo general es sumar
frustraciones, tal cual lo describen los
pacientes que he recibido en consulta y
que han intentado con este tipo de prácticas
previamente. |
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Desconfíe de los grupos médicos, cuando le informen, que es imposible determinar el precio total del tratamiento. En esos casos luego de abonar la primera consulta, le dirán que el tratamiento consiste en la aplicación de inyecciones o un Spray sublingual.
El precio de esos tratamientos, por lo general, quintuplica lo abonado en la consulta. |
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es original y de propiedad intelectual del Dr. Guillermo Marot.
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